,

Me cuesta motivar a mi equipo ¿qué hago?

«El liderazgo es mandar motivando y dirigir convenciendo». Esta sencilla definición nos obliga a estar siempre muy pendientes de este factor tan importante y a la vez tan difícil de conseguir. Posiblemente pensemos mucho sobre ello y tengamos unas ideas difusas pero para que algo salga bien hay que planificarlo. Vamos a lo práctico, les propongo tres sencillos pasos que son pilares en cualquier gestión de éxito: análisis, planificación y ejecución.

Análisis
Si queremos ser verdaderos líderes para nuestros equipos, debemos a aprender a hacernos las preguntas adecuadas. Si acertamos, descubriremos las carencias del equipo, pero sobre todo, nuestras propias carencias de liderazgo. He aquí algunas que nos pueden servir:

¿Quiero verdaderamente ser líder? ¿Estoy dispuesto a hacer el esfuerzo sostenido y diario de tener un equipo cohesionado y motivado? ¿Soy constante? ¿Tengo la humildad para aprender? ¿He establecido objetivos claros en mi equipo? ¿Tengo un  plan de formación y plan de carrera coherente para ellos? ¿He definido el éxito entre mi gente? ¿Existe buena comunicación? ¿Soy accesible? ¿Respondo al teléfono? ¿Soy lento en el regañar y rápido en el alabar (o más bien es al revés)? ¿Soy el líder que me gustaría tener a mí? ¿Existen mecanismos de control de la frustración y resolución de conflictos? ¿Si alguien de mi equipo necesita ayuda, puedo prestársela? ¿Interrumpo constantemente cuando alguien viene a informar o contarme un problema? ¿La gente sonríe en el trabajo?

Estas preguntas pueden parecer abrumadoras pero nos ofrecen las primeras guías para establecer una planificación posterior. Otros elementos muy interesantes son pasar encuestas de clima laboral anónimas y, muy importante, tener sesiones de escucha activa con los miembros de nuestro equipo, dejando que se expresen sin interrupciones . Estas acciones nos ofrecerán mediciones precisas sobre la motivación general del equipo (antes se le llamaba moral).

Planificación
La planificación es la puesta en marcha de políticas, hábitos y medidas reconocibles como tales. Las más obvias serán establecer objetivos y mantener reuniones periódicas bien dirigidas. Establecer objetivos medibles tiene una ventaja insuperable: define el éxito para tu equipo, les decimos cómo y cuándo estarán cumpliendo con su deber y les hará sentir bien cuando lo hagan. Sobre todo, ofrecen claridad, algo raro en nuestra sociedad del ruido. En esta fase de planificación, podemos empezar por cinco factores comunes que motivan a casi todo el mundo: redactar objetivos claros; tener comunicación regular mediante reuniones; tener actos  y gestos de reconocimiento; ocuparnos de la planificación de carrera y salarios de nuestros subordinados y establecer mecanismos de control de la frustración o resolución de conflictos. Hay muchos más: amabilidad en el trato, liderazgo mediante el ejemplo, capacidad de respuesta, claridad de ideas, atención a problemas personales, gestionar con generosidad, delegación efectiva, conciliación, actos de convivencia, mostrar una actitud humilde, persistencia en las medidas de excelencia, etc. Ahondemos en aquello que más preocupa a nuestra gente.

Ejecución
Si queremos que nuestro plan para aumentar la motivación funcione, debe estar por escrito. Ojo, sin perder de vista que la motivación no es un fin en sí mismo, es el elemento que facilita que se cumplan los fines de la organización, que tienen primacía sobre los particulares. Podemos redactar un Manual de Régimen Interno, o un Plan de Objetivos, un Manual de Bienvenida, Plan de Operaciones o un Plan Anual que detalle los mecanismos de liderazgo y motivación. Las normas escritas nos obliga a todos cumplirlas.

Como ocurre con todos los planes, la realidad después es más compleja. Probablemente no todo lo que hemos detallado salga perfectamente; pero sí nos acercará y sí mejoraremos la motivación, incluso si hay elementos tóxicos en el equipo (que empezarán a sentirse paulatinamente aislados). Entendamos el liderazgo eficaz con un esfuerzo tendencial que nunca se alcanza plenamente. Pero no nos cansemos de remar en esa dirección.

 

Carlos González de Escalada Álvarez
Doctor en Ciencias Sociales

«Quiero ser un líder»: Si desea aprender técnicas específicas de liderazgo, adquiera ahora nuestro manual pulsando aquí.